Se sentía horrible, era como si me persiguieran y no, como sólo un presentimiento de que algo malo podría pasar y que tenía que estar muy alerta. Estar lejos de casa prácticamente sola me hacía una persona vulnerable.
De repente tuve una idea de que cada vez estaba más cerca de la mafia y que tal vez la mafia a su vez era parte de la vida cotidiana, una especie de justificación de la razón de ser de las personas y no algo que estuviera tan lejano.
Quiero sentirme protegida y que mejor que en mi hogar sin embargo no todo era tan fácil como parecía. De repente me atormenta la idea del auto cuidado.
De repente pienso que tengo que salir a cumplir sueños y metas a través del dinero. Podría conseguir una filosofía del ascetismo y el encierro, decir que no necesito más que lo que ya tengo, que puedo ser feliz desde donde estoy.
Pero entonces ¿por qué he hecho lo que hasta ahora llevo?